Sin embargo, generalmente en el juego de ser difícil siempre hay señales –a veces sutiles, a veces no tanto- de que lo que tiene que pasar, VA A PASAR, sólo que lo estás haciendo esperar un poco. Siempre hay algo de coqueteo, sonrisitas cómplices, una que otra frase juguetona, algo para que entienda que eres difícil, no imposible. Cuando esto no está presente, no te estás haciendo la difícil, simplemente no estás interesada.
Antes de concentrarme en este último punto, quisiera explicar algo. Hay mujeres (quizás hombres también, pero hasta ahora no me ha tocado ver a ninguno) que siempre mantienen el jueguito de la seducción, aunque nunca vaya a pasar nada. Una cosa es ser coqueta, y otra dar señales de que podría haber algo donde nunca lo habrá. Las féminas que hacen esto, generalmente lo hacen porque les gusta la atención masculina y sentir que tienen a todos los hombres que las rodean interesados en ellas. Casi siempre son odiadas por sus congéneres por lo mismo. Porque en su afán de sentirse el centro de la atención, ilusionan a algunos hombres a quienes nunca les darán la oportunidad. Otras, con tal de mantener la atención que alguna vez tuvieron, son capaces de convertirse en “amigas aguja” cuando su “amigo” tiene novia. Cuando hablo de “hacerse la difícil pero dar señales de que en algún momento pasará algo” excluyo a este tipo de mujeres. Ellas no lo hacen por ampliar el momento de la seducción, tienen otros motivos. Y si usted es enamoradizo y se encandila fácilmente con el coqueteo, preste atención cuando las vea y aléjese, porque lo más seguro es que de aquí salga con saldo negativo.
Volviendo al tema inicial, yo me considero demasiado evidente cuando me gusta alguien como para hacerme la difícil. Quizás soy fácil o simplemente soy muy transparente. Pero es como que a algunas nos ocurre que toda la objetividad se nos esfuma cuando nos gusta alguien. No nos damos cuenta que él nos está coqueteando porque “no puede ser que se haya fijado en mí” y no somos capaces de aplicar ninguna “estrategia”. Es como que somos espontáneas porque en realidad no nos queda otra.
Pero cuando el sujeto No nos gusta, la gran mayoría siempre SABEMOS cuando éste está interesado en nosotras. En serio chicos, con algunas excepciones, la mayoría son bastante evidentes. A las chicas a quienes les gusta la atención masculina a las que me referí hace un par de párrafos puede que esto no les incomode. Pero a otras sí. Ver a alguien interesado en ti –a veces en serio, otras por pura calentura- cuando a ti no te interesa es una lata. Porque si el tipo te expresa lo que sientes, es más simple, le dices “yo no estoy interesada” y punto. Pero esto rara vez ocurre. Hay que tratar de darle a entender que no pasará nada de otro modo y si esto no resulta lavarte las manos y decir “OK, si yo no le he dado motivos para ilusionarse, no es mi problema”. Tampoco puedes llegar y confrontarlo así como así, porque si es orgulloso, lo negará, no importa que tan obvio haya sido, y puede que tú quedes como la loca o la egocéntrica.
Por lo menos yo, cuando digo que NO, es NO. Nada de “dime que no pero en realidad dime que sí”. Como dije, lo de hacerse la difícil, a muchas no nos va porque no nos interesa o simplemente no nos resulta, y las que sí lo hacen, siempre buscan alguna forma (para estas cosas siempre sabemos como arreglárnoslas) de dejar en claro que en realidad sólo están haciendo esperar al galán de turno, pero que no es un “no” definitivo. Por eso me molesta el tipo que no entiende un no firme y claro cuando se lo dan. Recuerdo a un tipo que sin importar lo cortante que fueran con él, o lo directa que fuera la mujer en decir “deja de molestarme, tengo novio”, insistía de todos modos. Claro, era una patética excusa de hombre, de ésos que dejan mal al género, pero desafortunadamente hay otros como él. Era capaz de jotear a la novia del amigo sin problemas, o esperar a que su propia novia saliera de una fiesta para lanzarse cual ave de rapiña sobre alguna incauta desprevenida (que casi siempre lo rechazaba).
Cuando le dio conmigo, primero fui cortante con él, porque me desagradaba y no tenía intenciones de ser suave. Y me consta que dije cosas que hirieron su orgullo. Pero no fue suficiente. Insistió igual. Después de eso decidí que en realidad no valía la pena preocuparme y superé mi compasión inicial (algo así como un “qué lata que pierda el tiempo conmigo si en realidad no le voy a dar bola”) y recordando su historia (otras fueron cortantes antes que yo) entendí que esto no iba a funcionar.
Dejé que me piropeara por MSN y que perdiera el tiempo creyendo que quizás yo sí iba a caer. No lo alenté, pero tampoco lo rechacé más. En serio, ¡ya hice eso hasta el cansancio y no funcionó! Incluso una vez después de que lo rechacé por enésima vez tuvo el descaro de decirme “pero si todo es broma, en realidad no estoy interesado en ti”, como si una fuera tonta. Tuvo que hacerse la idea de que no estaba interesada en él cuando en una fiesta se me tiró encima y yo le corrí la cara. Después de eso, no insistió más, asumo que entonces se sintió realmente humillado. No estoy orgullosa de que el asunto haya llegado a eso, pero todo se podría haber ahorrado si hubiese captado que el no inicial, era un no definitivo y que yo no estaba dándole ninguna señal confusa, de hecho, fui bastante directa en rechazarlo y hasta pesada hasta que me aburrí y decidí dejar que hiciera lo que quisiera (claramente no lo importante). Bloquearlo de msn tampoco habría funcionado porque es parte de uno de mis círculos de amigos, me lo habría topado de todos modos y tampoco quería que anduviera pelando (si hasta me lo imagino diciendo "la loca esa cree que la joteo, ¿por qué me persiguen las minas locas?"). Por el incidente de la fiesta sabía que no me iba a pelar, ya que se sintió humillado. No, ahora se iba a quedar calladito, calladito.
Conclusión: todo sería más fácil (no sólo para ellos, para una también) si captaran que el no es no. Sé que hay un estereotipo de mujeres que no saben lo que quieren y que dicen una cosa pero quieren decir otra. Pero son fáciles de reconocer, y si te conocen y se dan cuenta que no eres así, entonces entiéndalo, aquí no hay mensajes ocultos, es un “no” de verdad. Si no hay coqueteo, entonces tampoco me estoy haciendo la difícil, además, a no todas las mujeres nos va ese juego. Facilitémosle la vida a todos y entendamos que no siempre hay indirectas y mensajes ocultos, a veces una simplemente está diciendo exactamente lo que quiere decir.
Faye

