viernes, 17 de julio de 2009

La reparadora de hombres

Me ha tocado estar al lado de hombres que, por diversas razones, llegan a mí profundamente dañados: ya sea por algún estrepitoso fracaso amoroso, por alguna relación sicópata que hayan tenido anteriormente –o la mortal combinación de ambos… para nada aconsejable-, y los que están preacondicionados a la soltería.

Quizás los hombres que leen este blog habrán notado que una gran parte de la población femenina se siente atraída por lo que llamaré "los chicos malos", a tal punto que muchas de ellas pueden tener al lado suyo al hombre ideal - ése que ellas mismas describen con las manitos tomadas y los estrellitas en los ojos... si me los sé de memoria: "que sea comprensivo, cariñoso, inteligente, preocupado, esté pendiente de mí y no le moleste acompañarme", a lo que yo agregaría 'y que no sea gay' como requisito -, pero están tan ocupadas en cazar chicos malos que ni siquiera se dan cuenta.

Al final, Dulcinea no quiere un hombre como ella describe sino todo lo contrario: quiere que la haga sufrir, que le ponga los cuernos y la mantenga en la constante duda de si la ama o no... por lo menos eso es lo que se podría inferir de las elecciones que hacen a la hora de buscar nuevos amores.

Lo que pasa es que el llamado hombre ideal es al que estas mismas Dulcineas (por no decir algo más) terminan por entregarle otro papel dentro de sus vidas: el del paño de lágrimas, A.K.A. el amigo del alma que cada vez que tienen un entuerto amoroso las espera con su café (o flores o helado, whatever) preferido para que pasen las penas.

Y ahí está Dulcinea: se siente afortunada de tener un amigo tan bueno, reza todas las noches por que el amigo no se fije en ella porque le daría cosa romperle el corazón... so sweet.

El problema, querida Dulcinea, es que hiciste algo peor: el amigo, acostumbrado a que te fijes en cualquier adefesio antes que él, tiene una autoestima menor a cero, sufriendo porque realmente cree que necesitas todo eso que bien él podría darte... pero como te gusta que te galanteen tampoco le aclaraste las cosas, dejándolo atormentarse durante mucho, mucho tiempo.

Finalmente ese hombre, acostumbrado a ser el mejor amigo de todas, consigue pareja. Una chica que sí vio que él era una buena persona, no era un tipo egoísta como los que persiguen las Dulcineas y decidió quedarse con él, cuidar sus heridas entregarle amor, hacer que olvide los malos ratos. Una chica como yo.

Pero ocurre que apenas el amigo del alma tiene una chica a su lado de la que preocuparse, atender y etcétera, inmediatamente ingresa al 'mercado de los hombres deseables' del medio. Aún no entiendo cómo ni porqué, pero al estar emparejado todas las Dulcineas (ojo, no quiero decir mujeres sino DULCINEAS) parecen por fin verlo y notar la lista de cualidades del amigo eterno.

Y si bien es agradable sentir que lograste cambiar a una persona para bien y que eso es notado por el resto, la mayoría de las veces sólo terminé siendo la persona que estaba allí para preparar a esos hombres para ir tras su gran amor, la maldita Dulcinea.

Con el tiempo me di cuenta de que los chicos tímidos, a medida que más reforzaban su personalidad, más egoístas se volvían. Ellos también tenían esa manía de ir tras amores que les hacían daño sin entregarles ni un poco de correspondencia (porque si fuera ese el caso, lo dejamos ahí y listo), y dejé de fijarme en esos chicos que te dicen que son "tan lindos y amorosos, pero han tenido mala suerte en el amor".

¿Mala suerte?... Perdón pero ellos, al igual que todos –incluidas las Dulcineas y quien les habla-, sólo han tenido lo que han buscado.



Liss

15 comentarios:

Palomis dijo...

Estoy absolutamente de acuerdo.

Yo era una miserable dulcinea, siempre buscando al chico dulce, comprensivo, tierno ysobre todo inteligente, pero me quedaba con los PASTELES, emocionalmente no preparados, que necesitaban nada y nunca iban a estar ahí.

Y aprendí...y no me arrepiento duro lo ke tenia que durar con el chico sensible, pero conoci a un ser real, que era capaz de decirte lo que necesitabas, cuando lo necesitabas, que acompaña y apoya cada caida.

Si, todas tenemos lo que nos merecemos.

Un beso a todas.

Yo, la que olvidaste.- dijo...

Concuerdo contigo.-

Todas tenemos lo que hemos buscado.-

En fin.-

Algo masoquista, pero cierto eh.-

Un Abrazo desde Mi Mundo.-

Anaís Sandiego dijo...

Creo que he sido una Dulcinea en ocasiones... lo bueno es que mi mejor amigo es gay así que no tengo tanto cargo de conciencia... jeje.

Personalmente, creo que las mujeres nos fijamos más en los chicos malos, porque efectivamente son más 'vistosos' o llaman más la atención, pero siempre (SIEMPRE) esperamos descubrirle el lado tierno que ninguna otra ha podido descubrir... y nos pegamos THE costalazo (¡ouch!)... pero pocas veces hacemos lo contrario: fijarnos en el tierno y encontrarle el lado 'macho alfa'... quizás nos estamos perdiendo a los mejores.

¡Saludos!

Anaís S.

Mely dijo...

Debo haber sido Dulcinea alguna vez... Pero creo que me llamó más la atención seguir los pasos de Geppeto. Menos mal que usé bien las herramientas y no perdí ningún tornillo xD

Los "chicos buenos", si no tienen gracia, chispa o algún atractivo, están fregados. ¡No es culpa nuestra que no nos fijemos en ellos! Pasa lo mismo con las mujeres que se dejan estar. Si los hombres se pegan el alcachofazo, no es por su sensibilidad o inteligencia, ¡sino porque, de repente, están ricas!

Así que, chicos buenos, por favor demuestren que tienen algo más que un corazón bondadoso latiendo por ahí =)

Saludos!

Felipa! dijo...

Lamentable.. pero cierto.

Me gustan los tipos malos, pero si te quedas con un buenito.. al tiempo también se vuelve malo. Prefiero a los primeros, porque por lo menos no gasto energias en "repararlos".

Un beso!

Leon dijo...

Anais, desde mi punto de vista masculino, creo que tu táctica es totaaaaaaaaaalmente acertada.

Creo que es más fácil que un "chico bueno" pueda explotar su lado "duro" que un chico "malo" saque a flote su lado sensible. O sea... el clásico ejemplo: las películas. En las películas, los finales románticos son siempre emocionantemente felices y los chicos malos siempre descubren que en el fondo son unos rositas.

Y ambas cosas son fantasía.

¿Soy un chico "bueno"? Quiero creer que sí. Pero no creo que me he "ganado" las relaciones tortuosas que he tenido por eso. Para mí, eso depende exclusivamente de 1.- mi complejo de superhéroe y 2.- constructos cognitivos desadaptativos: un hombre tiene el complejo contrario.

Queremos a la princesa. Seamos buenos o malos, rositas o duros, queremos esta chica buena y hermosa, delicada como una flor... y siempre nos encontramos con la malvada.

Así que ya ven, nos pasa a ambos. ¿Cómo podemos escapar de tal realidad?

Karenvon dijo...

a la larga todos tenemos lo que buscamos...y muchas veces en esa búsqueda transformamos a personas buenas en malas personas...o será que en el proceso todos terminamos más o menos mal, vamos perdiendo pureza, etc... espero que no ...por lo menos yo comprobé que tras un relación psicópata con estrepitoso fracaso amoroso uno puede volver a ser lo que era antes si el amor es fuerte y grande...

Saludos!

Cris dijo...

Tan cierto!

Natilla_Adhara dijo...

Ouch, este post me hizo mucho sentido! jajaja
Yo, en lo personal, nunca me he sentido identificada con las niñas que dicen que les gustan los "chicos malos". Es como que entre más buenitos e incapaces de matar una mosca se ven, más me atraen. Y en más de alguna ocasión me ha pasado lo descrito por este post, sólo los he preparado para la Dulcinea. C'est la vie. Pero sigo creyendo que es mejor que tratar de buscarle el lado "bueno, dulce y comprensivo" al chico malo, como dijo alguien antes, eso sólo pasa en las películas. Aunque no siempre haya salido bien, al menos sé que nunca ninguno me hizo nada tan terrible y que cada uno tiene sus propios tiempos para finalmente encontrar a la persona ideal. Y de que se encuentra, se encuentra, pero tratando de ser lo más consecuente posible con lo que dices que quieres y lo que realmente quieres.
Saludos, muy buen post!!!

Quiltro dijo...

Liss:
a cuantas personas les habrás pegado un palo con este post. Aunque el tema de la gente que busca chicos rudos, ya ha salido también en blogs similares como el de MACHOTES, me gustó la definición que hiciste de "Dulcinea" y "Chico Bueno"
La visión como hombre y peor aún como "chico Bueno", es que a veces la gente necesita que las cosas sean difíciles de conseguir.
En otras palabras, nos gusta sufrir, que nos ignoren, que nos den tan sólo migajas de cariño (Grande Gilda) eso siempre es mejor que llegue un Chico Bueno y te lo dé todo tan perfecto. ¿Será que el amor necesita de esa carencia eterna? No es que esté de acuerdo con ello, pero he visto que ese ejemplo se repite constantemente. Fui el amigo del hombro para llorar, miles de veces, y miles de veces me comí los sentimientos y vi como un pelotudo, dejaba locas a las personas por las cuales yo nada conseguía, aunque fuese el weon mas romántico del mundo. A veces el amor y la obsesión se confunden. Cuando a las dulcineas (y dulcineos también, si la historia a la inversa es lo mismo) se sienten ignoradas, algo les pasa en su ego, y necesitan sentirse valoradas, confirmar su autoestima, para luego avanzar. Por eso un chico bueno nunca será su pareja. Es demasiado bueno, no es un desafío al juego del tira y afloja del amor.
es como un niño con un volantin. dar y quitar.

Quiero aclarar además algo que me toca, y que se malentiende
Yo soy un chico bueno, porque es lo que siempre me dicen. Me sé las historias de mis amigas y sus rollos amorosos. No soy gay, y menos nerd. por favor no confundir chico bueno, con el tonto, el inocente, el pavo, el amigo con tetas, o el weon poco interesante. Ese es otro extremo. El chico bueno como las mismas mujeres lo denominan, y como liss lo dijo, es que el que todas quieren, en la forma, pero no en el fondo. Es el engaño con el que siempre salen, después de meterse con un pastel tras otro.
Dulcineas y dulcineos despierten y dense cuenta de las siguientes verdades:
- El chico bueno es un concepto subjetivo. es un tema de combinación, de gustos.
- El chico malo o rudo (concepto para mí ridículo) en realidad una vez dominado, ya tampoco es interesante.

Tenemos lo que merecemos...
así que no seamos giles
Saludos de un EX chico bueno

¿Lesbiana? dijo...

Y muchas sentimos la necesidad de acojerlo y hacerlo sentir mal y culpar a la ex de lo que hizo cuando en realidad...es sólo su versión, quizás la ex lo vea todo muy muy distinto.

Anaís Sandiego dijo...

León: ¿y a ustedes no les pasa también que quieren hacer cambiar a la bruja para que se convierta en princesa?... O al revés... piensan que encontraron a la Bella Durmiente, la besan y ¡puf! era la Bruja =S

Leon dijo...

Anais, mira, al menos, cuando vemos la bruja, corremos!!! jajaja La verdad, pensamos que alguien debería darle una lección, alguien debería enseñarle cómo se vive la vida, algún día comprenderá, ya llegará su momento...

Sí, alguien lo hará...

...

(jajajaja)

Y con respecto a lo de la princea que se transforma en bruja, mira, a mi nunca me ha pasado EN MALA. O sea, siempre vas a empezar conquistando a alguien que es mil lo más linda y tierna y amorosa y especial y bla y bla y después que ya llevas tiempo con ella, te das cuenta que tiene sus mañas. Eso pasa siempre, es parte de la relación.

Pero siempre he escuchado de "la clásica mina que se casa y después saca las garras". ¿Cae en el estereotipo? Sí y no. No vamos a transformarla en verdad...

Al parecer, el hombre no tiene este instinto de querer mejorar a la mujer, no está en nuestros patrones de comportamiento. ¿Porqué en la mujer sí?

Carlitox dijo...

Me gustaron bastante las definiciones.
Y estoy totalmente de acuerdo en que cada uno obtiene lo que busca y es que las Dulcineas sueñan con ser rescatadas y para esto primero deben buscar "de quien" serrescatadas y es por esto que está en una eterna persecución de dragones y torres inalcanzables.
Por otro lado, el chico bueno que está siempre tras Dulcinea, toma el papel quijotesco dentro de este circulo vicioso, en que se sabe el eterno rescatista pero nunca más que eso. Cada vez que rescata a dulcinea desde una torre donde ella misma se fue a meter, esta irá tras un dragón y el pastel quijotesco correrá tras ella para cuando esta pida ser rescatada.

En fin, la única forma de romper este ciclo es que una tercera le abra los ojos al Quijote y se lo lleve a su merecido descanso. Y así la Dulcinea sabiendose sin su eterno Quijote que la rescate dejará de perseguir dragones. Lastima quela intervención de esta tercera no siempre ocurre.

Rage dijo...

vaya.. ke manera de representar a tanta gente tu post...

mmm.. mi caso es algo complejo... pues a mi ya todo el mundo me ha dicho ke soy el chico bueno.. y para pesar de mis amigas... soy gay.. seeeh.. la vida es super injusta a veces....

pero yo yae stoy totalmetne chato de todo eso.. la frase ke mas odio ke me digan es "eres super buena persona y de verdad me interesa concoerte.. como amigo"...


o sea.. ke onda?.. los ke cumplimos con toooooooodo akello ke alguien anehla, no somos aptos para ser pareja?

no se si he tenido lo ke he buscado.. de hecho hace 2 años ke no busco absolutamente nada.. la cosa es ke voy de mal en peor..

tu psot no es solo para dulcineas, es para cualkier ser humano "bueno"...

 
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