miércoles, 6 de mayo de 2009

Seguir Adelante (o Dejar Atrás)

Sinceramente, tras toda mi lista de exs e intentos fallidos de relaciones, considero que lo mas difícil de terminar con alguien es acostumbrarse la nueva realidad. Y lo que realmente suele ser lo más duro para más de alguien (hombres o mujeres, en realidad suele depender de quien terminó con quien) es que uno muchas veces no quiere acostumbrarse a que la nueva situación de soltería ahora es, efecivamente, la realidad, y hay que aceptarla.


Es el clásico cuento de cuando no querías terminar pero la decisión no la tomaste precisamente tú. A lo más puede que hayas estado de acuerdo en que las cosas no estaban bien y que no podían seguir así, pero no querías que la relación se acabara. Posiblemente pensaste que aún había alguna otra forma de arreglarla. Pero el otro dijo que no, y hasta ahí no más llegaste. Entonces, te despiertas al día siguiente, estás soltera, sabes que tu novio no te va a llamar para preguntarte que cómo amaneciste y cómo se te viene el día, y te quieres morir.
Ahora él ya no es tu novio, ustedes ya no están juntos, y debes acostumbrarte a eso. Y entonces viene la típica primera etapa: la negación. No quieres aceptarlo. Te rehúsas a acostumbrarte y asimilar que así es la cosa ahora, y cada vez que la realidad te golpea como esos pianos de cola y yunques que caen desde el cielo a la cabeza del protagonista de una caricatura de Warner Bros. te dan unas enormes ganas de llorar, no te quieres resignar, y eso hace que la etapa de negación sea mucho más dolorosa que todas las que vienen después. Porque no quieres aceptarlo, y no quieres. Pero tu negativa a asumir como son las cosas no logran cambiarlas, y cada vez que te das cuenta de que sin importar cuantas veces te repitas “esto no puede estar pasando, no lo acepto” siempre es en vano, más te quieres morir y más te hundes en el hoyito que tú misma vas cavando.


Para mí, una ruptura no tiene etapas tan definidas como para otras personas, en términos de que no veo que una suceda a otra con esa lógica de los gurús de autoayuda que dicen “primero la negación, luego la rabia, después la pena y por ultimo la aceptación”. Quizás soy una persona demasiado emocional, pero para mí las emociones suelen estar todas mezcladas en un caos en el que a veces hasta me cuesta identificarlas. Pero hay algo que es bien simple: cuando tú no querías terminar y te “patearon”, siempre esta presente la negación. Lo que no la hace excluyente de la pena, o la rabia o que de pronto incluso te baje el amor y el romanticismo extremo y quieras partir a un –usualmente inútil- intento de reconquista. Pero generalmente si el sentimiento que prima es el de la negación, al superar ése, todos los demás se van calmando un poco. Puede que aún queden residuos de pena o de rabia (esa rabia que te ataca de golpe con la pregunta de “¿cómo chucha aguante tanto?”). Pero es la negación lo que tienes que superar para poder empezar a seguir adelante. Afrontar la realidad. Decir “esto es así, ya no puedo cambiarlo” y decirlo en serio. Entonces, todo se vuelve un poco más facil.


Cuando terminé definitivamente mi primera relación larga y significativa (y una sabe, simplemente sabe, que esta vez la ruptura va a ser definitiva), sentía que no podía aceptar esa nueva realidad. Estar sin él. Que no fuéramos a volver. Pero, en el fondo sabía que era verdad, que la cosa ya no tenía arreglo, sólo que no quería aceptarlo, y eso lo hacía tan doloroso. Estuve pegada con la negación por mucho tiempo (incluso negaba mi propia negación, tratando de fingir que estaba bien cuando no lo estaba) y eso hizo que me costara mucho superar la relación. Más adelante, en otra relación importante, al terminar, hice todo distinto. No negué mis sentimientos, acepté siempre lo mal que estaba, viví mi negación inicial hasta que me saturó. Un día desperté y me di cuenta que me moría por volver con un tipo que, aunque decía que todavía me amaba, también repetía convencidísimo que "esto es para mejor". Si estaba tan convencido, ¡claro que nunca iba a volver con él! Sólo tenía que darme cuenta, y no podía sguir llorando por alguien que no quería estar conmigo, por un amor que ya perdí.


Es raro escribir de esto, porque siento que por más palabras que utilice, nunca voy a lograr recrear esa sensación de liberación que te viene cuando por fin aceptas como son las cosas, y más tranquila te das cuenta que es tiempo de seguir adelante con tu vida. Si no la has vivido, no la conoces y yo no puedo terminar de explicarte todo lo que te provoca. Es como haber estado ciega por mucho tiempo, o viendo mal sin darte cuenta, y de repente probarte esos lentes nuevos que hacen que todo cobre una nueva perspectiva, y sólo entonces te das cuenta lo mal que veías hasta ese momento. Es sentir que te liberan de un peso enorme, y si bien no significa pasar de estar mal a bien de la noche a la mañana y puede que la añoranza te vuelva a atacar en algún momento, ya te sientes mucho mejor preparada para enfrentarla y sabes que no te provocará tanto dolor ni te destrozará tanto. Porque ya entendiste como son las cosas, ya sabes que hiciste todo lo posible, que diste todo lo que podías dar, y estás en paz. Cerraste el capítulo y puedes dar vuelta la página tranquila. Y no hay mejor sensación en el mundo.


Faye

12 comentarios:

Mely dijo...

Estoy de acuerdo. Completa, total y absolutamente de acuerdo =)

Saludos!

beluu . dijo...

No lo viví personalmente, todavía...
Pero siento el dolor de gente que quiero y está así... Y no sé que es más angustiante, estar para otro y poder hacer poco y nada para sacarlos, o vivirlo en carne propia, con esa negación que hace q uno mismo no vea lo q pasa... =S

Saludos!
B.

Myriam dijo...

No me ha tocado vivirlo, pero sí me ha tocado estar muy cerca de personas a las que le ha pasado. Es angustiante porque no hay nada que puedas hacer... se supone que es un proceso, pero jamás he tenido claro dónde parte y dónde termina.

Saludos! n_n

nadasepierde dijo...

a veces uno extraña mas la idea del otro, que al otro en si. Cuando se entiende esto con el corazón, el otro fué...pasa a boxes!
saludos!

Gaby dijo...

yo no se como funciona le mundo, solo se que los procesos son diferentes en cada uno por que somos todos distintos, pero la la sensacion de "no vida despues de..." es igual para todos...yo tarde 5 años y que él tuviese un hijo para aceptar que ya no me amaba, decime vos que clase de mujer integigene ( como soy) podria sser tan estupida... yo, una enamorada...vos..ustedes...todas y todos.... no hay secretos, solo vivir como mejor nos sale... mi blog nacio de ese dolor y me libero de la negación.
Besos y excelentes escritos.

Mamarracho dijo...

aún no he leido con detenimiento, pero tu descripción me atrapó

Myriam dijo...

Concuerdo con eso que dice "nadasepierde", a veces uno se queda pegado con la idea que uno tenía del otro, de la relación y de uno mismo junto a ese otro.

Anaís Sandiego dijo...

Cuesta mucho dar vuelta la página, pero creo que cuando uno lo hace, es definitivo. Claro que para que eso pase tiene que pasar harta agua debajo del puente, porque pucha que cuesta sacarse de la cabeza y del corazón (y creo que la cabeza es aún peor).

Saludos de otra Ex (las invito a pasar por mi blog)

Anaís S.

Anónimo dijo...

Chica me gusto mucho tu blog...

Adriana dijo...

Me encanta lo que escribiste y estoy de acuerdo!, es sin duda una sensación increible quitarse la venda de los ojos y volver a la realidad. Yo lo hice. Sin embargo tengo dos hijos de mi ex y me da muchisima rabia que su padre no quiera estar con ellos, aún cuando yo ya no quiero tener nada que ver con él. ¿Que se puede hacer cuando hay hijos de por medio? ¿Como mantener una relación cordial cuando ya no quieres ni ver a esa persona pero sabes que tus hijos lo necesitan?

eloygerardo dijo...

Tengo 6 dias que me acabo de divorciar, soy hombre y pues a mi me paso que ella decidio dejarme, me dijo que un ex le movio el tapete y despues que ella queria volar, desarrollarse profesionalmente, viajar y mil cosas mas, han pasado 3 meses y mi sufrimiento ha ido decreciendo, nunca deje de intentar arreglar las cosas con ella, a pesar de que se que ella sale con otros hombres, a veces me siento tonto, me siento engañado, porque nunca me di cuenta que ella no era feliz, ella me tomo por sorpresa al decirme su decision y nunca me dio una sola oportunidad para arreglar las cosas, nunca en mis 34 años habia pasado por algo asi, se que no la conoci lo suficiente y no me di cuenta que sus valores son diferentes a los mios, quiero compartirles que gracias a dios y a la familia, sicologo y amigos estoy saliendo adelante, aun estoy mal, pero se que no hay vuelta de hoja como lo dice este Blog, estoy en un momento en que estoy buscando como soltarme de ella para poder continuar mi vida, aun no puedo, pero se que cuando menos lo estoy intentando, les suguiero a los que esten en una situacion similar, no lo dejen....y busquen ayuda sicologica y espiritual si son creyentes, no es facil...pero debemos creer que si se puede, porque si no lo creemos seguiremos en el hoyo y nadie nos sacara de ahi, mas que nosotros mismos.

Un Abrazo
Eloy Marroquin

Norelbys Medina dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
 
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