martes, 17 de marzo de 2009

El regreso de los muertos vivientes, versión xx

Después del suyo habían pasado varios cuerpos, algunos mejores que otros. Yo ni siquiera guardaba cartas, fotografías, lo había enterrado cual N.N. y no esperaba volver a verlo, al menos en esta vida.


Una sabionda amiga mía me dijo una vez que el Innombrable regresaría, pero que lejos de ser un alivio para mí se convertiría en una molestia, porque después de tanto tiempo ya no sabría qué hacer con él. Creo que mi amiga era pitonisa o simplemente más vieja que la incertidumbre, porque el chico aquel volvió cuando menos me lo esperaba, diciéndome todas las cosas que esperé ansiosamente cuando estábamos juntos.

El Innombrable tuvo un regreso como de película hollywoodense, porque justo cuando estaba a punto de dar el sí ante el altar se acordó que siglos atrás tuvo una "amiguita" (así me decía) con la que se desbandó entero y quiso saber qué era de ella. Yo acababa de descubrir, tras década y media de sangrientas luchas en el battlefield, lo que significaba tener una relación sana, libre de angustias. De modo que se me aparece este ser, que me dejó en un triste camino hacia la depresión más fulminante, y de buenas a primeras me dice: "cómo estás, ¿sabes que te echo de menos?".

Fue pesadillezco, quizás la primera vez en la vida que no supe qué decir. Este no era el ex con el cual todavía tenía issues, era un difunto ser de la vida anterior que cobraba vida cual zombie y encima tenía plantado sobre la cabeza el velo de novia (Siempre pensé que era un poco mina el pobre). Así , con vestido de novia - tal como me lo imaginaba cuando me contaron que se casaba- me pedía perdón por los maltratos, la miopía, el abandono, y luego proclamaba su renovado amor, que no sé de dónde salió porque yo me lo recordaba ennoviado de lo más feliz con su ex pololita virgen del liceo.

"Te lo encontrarás, él te buscará, te dirá todo lo que quieres que te diga ahora pero tú no sentirás nada, nada de nada", me dijo mi sabia amiga hace varios años un día que yo estaba tirada en cama, con accesos de llanto insospechados para la época post adolescente. Mi amiga la Margie no me estaba dando consejos, me estaba contando lo que iba pasar y ni siquiera alcanzaba para consuelo, sus palabras se parecían más bien a una maldición.

Ella tuvo razón en todo menos en una cosa: sí me dio algo, una rabia descontrolada que jamás había alcanzado a sentir por el Innombrable, unas ganas de vengarme ahí mismo con cualquier jugarreta ridícula. Me encontré a mí misma preguntándome cómo es que con todas las cosas que tengo por hacer me di el tiempo para ver a este gusano, que ahora jura amor eterno, proclama que antes tuvo miedo, justo cuando dentro de pocas semanas va a casarse. ¿Y su novia qué? , me pregunté yo, pensando en que por solidaridad femenina debería agarrar a hachazos a este mal ejemplar de hombre.

No sé por qué guardé la compostura, pensé en el dulce hombre que me esperaba en casa con una copa de vino tinto, me dije que tenía que volver a LO NORMAL, dejar lo insano de una vez por todas, y sobretodo, dejar a este triste zombie con sus miserias.

"No te cases", dije como único consejo. "Eres un peligro público".

Me sequé las lágrimas antes de salir del bar (cual heroína de teleserie mexicana), me fumé un cigarro camino al metro y poco después supe que se había casado igual.



Deeply Disturbed Girl

9 comentarios:

Boo! dijo...

Al menos esta vez no soy yo el Innombrable :D

Estas muejeres, cuando las quieren se quejan.
xD

Mónica dijo...

Si el problema no es que nos quieran. Es cuando anda tanto pastel suelto que tiene unas ideas propias de lo que es querer que incluyen cosas como engaños, mentiras y hasta agarrar a palos...

Mely dijo...

Pucha el zombie weon. Menos mal no te comió ni el cerebro ni el corazón =)
Y lo mejor es que ya es el cacho de su esposa.

Saludos!

Ale dijo...

Me acorde de Palmenia Pizarro y "cariño malo".

Aburre el cuento del lobo, sobre todo cuando ya no estas enamorada. El trato diario suaviza algunos problemas, pero a quien no le ha pasado que se encuentra con un compañero de colegio/amigo cacho/etc. y luego de un par de palabras, sale pensando "y por que chucha le aguanté tanto a este weon@?".

Da lata que traten de jugar al pepito paga doble contigo por enésima vez.

una Nadia dijo...

Pucha, lamentable que tengas un ex tan patraña.
Pero míralo por el lado amable: tienes cosas divertidas que contarle a alguien más, porque hay que admitir que algo de comedia absurda tiene todo eso y, como me decían a mí, después de llorar lo vas a encontrar hasta chistoso.
Además, ahora tienes un buen compañero para olvidar esos malos ratos.
Saludos!

Karenvon dijo...

JAjaj por qué razón será que todas en algún minuto le ponemos "el innombrable" al ex... y porque esas relaciones insanas suelen resucitarse para demostrarnos lo estúpidas que fuimos xD


Saludos!

Gabriela dijo...

compadece a su esposa.
De la que te libraste!
Y si, todos los hombres regresa...por desgracia!

Natilla_Adhara dijo...

Me encantó esta historia, está muy buena (medio penca lo del tipo, sobretodo por su esposa, pero es verdad que al menos es una buena historia!)

Y Omar... pta Omar XD Nada más que decir, jajajajaja

Berenizz dijo...

Uhhh pero que tipo hijo de put%... A mi también me pasó, quizás no tan drástico como lo tuyo... pero ponele: de mil novios, volvieron 500 a buscar lo que habían perdido.

No sé si las muejers serán también así, yo la verdá que muchas veces extrañé a un ex pero jamás se me hubiera ocurrido volver a irrumpir en su vida. No se, me parece poco sano, para uno y para el otro.

Que tipo! Que bueno que no te produjo más que rechazo y bronca. Pobre, pobre su señora esposa. Ojalá le sea leve.

Saludos!

 
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