miércoles, 25 de marzo de 2009

Yo... La no superada

Me da un poco de vergüenza esta entrada, para qué ando con cosas. Todas estas chiquillas tan avanzadas, superadas, maduras y yo aquí en el polo opuesto, pegada con la misma canción hace tanto tiempo.

No me entiendan mal. Ahora estoy emparejada y feliz, con planes de convivencia en el mediano plazo, enamorada hasta las patas de un hombre simplemente maravilloso. Pero en el background de mi propio musical perfecto de Hollywood, sigue sonando una marcha fúnebre con tintes de rock industrial rabioso de fondo.

El 19 de marzo de este año (tengo una memoria monumental) se cumplieron cuatro (¡¡¡cuatro!!!) años desde que me convencí que la cosa no iba para más y terminé con Innombrable. Desde que me di cuenta que el amor no lo puede todo, que la traición cala hondo (muy hondo) y que la mentira duele más cuando uno no ve ni un atisbo arrepentimiento en los ojos del otro.

En realidad es un poco menos de tiempo, tomando en cuenta las recaídas vergonzosas que tuve, pero esa es la fecha que se marcó a fuego en mi memoria y que tiene al lado escrito “¿Liberación?”. Y sigo sintiendo la misma rabia, bronca y furia que sentí a los pocos meses después de haber terminado todo, cuando me seguía enterando de nuevos engaños y nuevas mentiras. De hecho, me seguido enterando de cosas hasta el día de hoy y juro por mi santa madre que me entero porque sí, no porque ande sicopateando (ya no).

Por un tiempo (época pre–novio maravilloso y espectacular) pensé que era porque aún le quería, razón por la cual tuve un par de recaídas (que de puro recordarlas me dan asco). Que si del amor al odio hay un solo paso, pues la cosa a lo mejor también funcionaba a la inversa. Pero me di cuenta que aquí no había amor, sino un odio profundo, oscuro y perverso, de esos que uno lee en las tragedias griegas o en Shakespeare. Un odio que incluso se ve reflejado en una aversión física tal, que las pocas veces que me acuerdo de cuando estuvimos juntos, la piel se me eriza y me dan ganas de vomitar (y ojala fuera solo para dramatizar el asunto).

Siguió pasando el tiempo y creí que el odio y la furia habían amainado. Incluso logré volver a hablar con él y compartir un par de metros cuadrados sin querer cercenarle el pene, sacarle el corazón, hundir su cabeza en aceite hirviendo y escupir en lo poco que quedaba. Pero ese lapso fue muy breve y duró lo que la vida se demoró en hacerme llegar nueva información sobre sus andanzas cuando aún estaba conmigo.

Y básicamente esa es la historia hasta ahora: logro que el odio amaine un poco, establecer relaciones diplomáticas y ya sea por cahuines o hasta por un mal sueño, el rencor vuelve en gloria y majestad a instalarse en mi cabeza.

Si tan solo supieran la cantidad de veces que, sencillamente mirando el infinito, me acuerdo de alguna cosa, algún detalle, una imagen, una sensación, un intercambio de palabras y de nuevo a sentir todo ese odio iracundo y eterno. Llega a niveles casi enfermizos. A veces, acordarme me deja mal y cansada y triste. No es que ande buscando acordarme. Paso una buena parte del tiempo sin pensar en él, pero mi inconciente me ataca cuando me pilla mirando el horizonte y no me deja jamás en paz.

Reconozco que estoy picada. Que creo que una parte no menor de la rabia que tengo se debe a que siento que me pasaron gato por liebre y que (quizás) en parte, yo misma lo permití. También sé que la bronca que tengo es porque me jugaron chueco una y otra vez y yo ahí, siempre ofreciendo la otra mejilla (¿tendrán idea mis padres de lo profundo que llegaron sus enseñanzas?). Y también sé que la furia es porque siento que él no lo pasó mal. Que él me mintió, me engañó, que hizo lo que quiso conmigo, que no fue capaz de darme más explicación que "lo hice porque podía", sin ni siquiera pedir disculpas y después anduvo pasándolo a todo chancho y que ahora me hierve la sangre de sólo pensar que es feliz con otra mina (que casualmente fue una de las perras con las que me gorreó).

Incluso mientras escribo todo esto, en un ejercicio en vano por intentar dilucidar el meollo del asunto, siento cómo me voy enojando, cómo los nefastos recuerdos de casi 3 años de relación inundan mi mente en flashes macabros y como las lágrimas quieren escaparse a toda costa.

Y pienso que la vida es injusta. Que mi sufrimiento fue en vano, que mis lágrimas se derramaron porque sí y que todo lo que hice y aguanté y soporté jamás fue tomado en cuenta por él. Y es como un círculo vicioso del que no puedo salir...

Pero lo tengo asumido. De alguna manera sé que jamás podré hacer las paces con esa parte de mi historia. Que siempre tendré más preguntas que respuestas, que ninguna explicación será suficiente y que pase lo que pase, jamás podré olvidar todo lo que pasó. Ni hablar de perdonar.

Tristemente,

La Rabiosa

13 comentarios:

Nadia dijo...

Supongo que no siempre se puede, más que nada porque nos quedamos esperando algo, ese 'gesto' que nos deje descansar en paz.
Yo ya perdí las esperanzas simplemente, y hasta corté todos los lazos posibles para evitarme esos problemas de "amigos-no amigos" con el innombrable.
Es lo más sano.

Saludos!

Lolita y El Profesor dijo...

Disculpe que lo mencione...
Por favor, Superada, no lo tome a mal... Pero si se acuerda tanto y tan bien de ese día en el cual terminó con El Innombrable, y todavía siente odio, rencor y todas esas cosas -disculpe que lo mencione-, pero algo le pasa con él aún, pese a que le cueste reconocerlo.
¿Nunca escuchó decir que la muerte del amor es la indiferencia?
Mis respetos,

El Profesor

eterno sindrome pre menstrual dijo...

eso pasa... pasa

y el irse enojando cada vez más
también pasa.
Yo cuando recuerdo aalgunos boludos que hicieron cualquiera (de verdad, cualquiera)
me da tanta... tanta bronca.
Y no.
no es que los extrañe. ni los ame. ni nada.
los odio. o no los odio, pero siento un rechazo tan tanfuerte que no me deja ni siquiera saludarlos.
es como que los miro y de verdad me sale el amable "HOLA, COMO ANDAS!"... no es falso
pero enseguida. luego del saludo... pienso
PERO PORQUE CARAJO NO PODÉS SER MÁS CONCHUDA Y NO SALUDAR, CUANDO EL TE HIZO SENTIR MAL. CUANDO hizo pelotudeces.... pelotudeces
cuando te humillo, creyo cualquier cosa.
y ahora viene el muy forro
y hasta intentan volver!


pero quéeee carajo les pasa! por dios!!

AY VES?
AHORA ME ENOJÉ
JAJAJA

ME VOY. NO SIGO

SALUDOS!
V

La Ex dijo...

@Nadia: Sí, eso es lo más sano y lo que he estado haciendo todo este tiempo. Lástima que aún se comparten ciertos círculos sociales.

@Profesor: de que algo me pasa, claramente algo me pasa. El rencor y el asco que siento por el individuo son cosas que no se pueden pasar por alto. Pero algo más parte de eso.... Con todo respeto... WUAAAAAAAAAAAAAAAAJAJAJAJAJAJAJA!!!!!

@Eterno sindrome: ahora no me siento tan sola ^_^

Mely dijo...

Ojalá puedas superar todo eso =)

Yo alguna vez odié a alguien, pero luego noté que era desgastante y terminé despreciándolo. Puedo verlo, puedo hablarle. Pero no me importa en absoluto si vive feliz o si le rompen la cabeza con una botella.

Eso, saludos.

Ale dijo...

Más que cualquier cosa...

¿POR QUÉ UNA SE TIENE QUE SEGUIR ENTERANDO DE COSAS UNA VEZ PASADO VARIOS AÑOS DE LA WEA?

Hay veces en que no podemos con toda la mierda que llevamos dentro. Más que odio, tiene cara de trauma. Cuando te faltan el respeto tan seguido, no puedes evitar sentir esa sensación, pero cuando queda penando...uff! A mi me pasa con un episodio de mi vida, que no tiene nada que ver con amor ni amistad (califica mas como "acoso laboral"), pero que me dejó con una rabia parecida, pues aguanté mas faltas de respeto que las que puedo recordar por no dejar la cagá a gran escala. Y si bien no me afecta a cada rato, el recuerdo me deja una rabia parecida. Algún dia lo revisaré... sentada en un diván.

LaVieEnRose dijo...

Tu historia es tan similar a la mía que me impresiona.
Yo tampoco entiendo como pude soportar tanto. Y ayer justo pensaba...el muy hdp jamás valoró nada, jamás se hizo cargo de nada. Y todas las veces q volvimos a vernos en estos 4 años q hace q nos separamos, terminé con una sensacíon espantosa de traición a mi misma...yo no lo odio, pero me enferma su personalidad retorcida, y haber sido tan tonta...en fin da para largo, ya les escribiré contando la historia.

un besote!

La Ex dijo...

boo! ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Lo que hace la falta de ejercicio":

No se pa que chucha comento si borras mis post.

Publicado por boo! para El Blog de la Ex a las 26 de marzo de 2009 10:30


Aquí nadie borra posts... Error del sistema no más mijo, no se altere y siga leyéndonos y posteando!!!!!

Gabriela dijo...

Je. ¿Realmente crees que él es feliz? Una vida como la que el lleva y con todas las chingaderas que ha hecho (seguramente no eres la única)sólo es garantía de una soledad y baja estima descomunales.
Tal vez te PAREZCa feliz, pero no lo es. Eso tenlo por seguro.
Tú si podrías realmente ser feliz, concuerdo con el Profesor cuando dice que ahí hay algo, aunque sea odio y asco, es algo. Y el sujeto en cuestión no merece ni siquiera eso de tu parte. Te entiedo que tengas rabia y que le desees que se le caiga el pene a la hora de masturbarse, pero sólo se va quedar en eso, en rabia y en frustración. Deja que la vida le devuelva lo que ha hecho. Nadie escapa al Karma. No te digo que sea pronto, pero quítate la rabia y ten la esperanza de que algún día vas a tenerlo como quieres: suplicando y pidiendo perdón; eso si. sin dejar de ser un gandalla y un mentiroso.
Me pasó a mi, y lo único que siento por él es lástima. Que es muchísimo peor que el odio.

Berenizz dijo...

No desespere mujer. Ninguna lágrima es en vano, con todo se aprende. Seguramente ya no vas a volver a cometer los mismos errores que cometiste con el Innombrable, ya nunca más vas a poner la otra mejilla. Pero bueno, a veces una tiene que acostumbrarse a vivir con un montón de dudas a cuesta.

Yo te diría que lo analices más al tema, que trates de quitarle la emoción al recuerdo, porque el odio es una cosa que desgasta por dentro, no dejes que se asiente del todo en vos.

Besos!

Boo dijo...

jajajaja, nadie borra posts?

gimmie a break!

Boo dijo...

Ok, me comunican vehementemente por interno que nadie borra post.

Lo interesante de este post es que la fecha es un poco inexacta. O sea, ese dia me lleve una patada en la raja que me dolio por bastantes meses. Pero para mi cuenta como quiebre definitivo fue, digamos, un año despues, cuando fuimos a un motel con alguien de quien no dire el nombre. Y ni siquiera: mucho tiempo despues, cuando esa "alguien" me trato de dar un beso en el metro y tuve que correr la cara.

Diganme detallista, pero estoy seguro de que dije "lo siento, pero no le voy a poner el gorro a mi polola". Y creo que fue mas o menos la epoca de esta entrada: http://lamoraldelosbuitres.com/2008/01/pobre-moni/

Asi que mi consejo es: mira hacia adelante o toma una pistola y pegame un jodido balazo.

Anónimo dijo...

ex...para que te calientas la cabeza con un tipo así...fueron años perdidos, eso es lo que más te debe doler...años que podrias haber disfrutado con otra persona que valiera la pena...(en realidad cualqueir cosa vale mas la pena que el innombrable...)
con todo esto lo unico que haces es subirle un poco el ego a semejante cosa...

ahora el sol brilla para ti... =)

 
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